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ERRORES DECORATIVOS QUE VEMOS CONSTANTEMENTE

Probablemente ahora nos encontremos en el momento histórico con más información con respecto a la decoración y el interiorismo, sin embargo, los profesionales de nuestro estudio siguen viendo los mismos errores decorativos que recurrentemente cometemos. Hoy os hacemos una lista con los más comunes con el objetivo de evitarlos.


Mala iluminación y excesivamente fría


Lo que más vemos en nuestros proyectos es la mala utilización de la calidez. Nos llama mucho la atención que a la gente no le moleste esas bombillas de luz blanca, frías.

Por otro lado, algo que recurrentemente falla es la mala colocación de los puntos de luz, tanto a nivel técnico como decorativas. Un ejemplo, para que nos entendáis, las lámparas de comedor que iluminan excesivamente un espacio en vez de generar una luz direccional hacia la mesa, o el excesivo uso de focos que ninguno se orienta a los elementos que de forma obvia deberían recibir esa luz; y otra cosa…

¿Quién no ha entrado alguna vez en un baño en el que nuestra propia cara forma sombras por el mal posicionamiento de os focos?

Normalmente los errores de iluminación vienen dados por no haber hecho un estudio previo del uso que va a tener un espacio en concreto ya que no es lo mismo la luz que debe tener un baño a la de un salón.

El truco para nosotros, después de haber analizado los errores comunes y la experiencia previa, es combinar distintos tipos de luces, ya sean lámparas suspendidas, de sobremesa, focos a techo o empotrados y apliques.

La intensidad de las luces permite a su vez crear distintas atmósferas y diferenciar ambientes en una misma estancia.



Proporciones equivocadas


La falta de proporción es otro de los fallos que más se encuentra.

Es bastante normal para nuestros profesionales encontrarse con un sofá enorme en un living pequeño, sillas con apoyabrazos que no entran debajo de la mesa, alfombras pequeñas que entorpecen el paso o el recorrido de las patas de las sillas, lavamanos excesivamente bajos que crean incomodidad postural al ser utilizados, lámparas suspendidas situadas demasiado arriba, sin colgar lo suficiente...

También hay que tener especial cuidado con los espejos, ya que pueden reflejar elementos poco estéticos que es preferible que no se vean.

En definitiva, es muy importante ser conscientes y realista con el espacio que disponemos, para así elegir el mobiliario con el tamaño y la colocación dentro del espacio correcto.




Distribución en torno a la televisión


En algunos salones, todo gira en torno a la televisión, y cuanto más grande, mejor. Eso obliga a colocarla en la mejor pared del salón. La vida se organiza alrededor de la televisión, y eso hace perder distribuciones más apetecibles, como colocar el sofá enfrentado a la ventana para poder leer viendo el jardín o la calle. Entendemos que esto, es cuestión de hábitos.



Componentes eléctricos visibles



No hay cosa menos estética que cables por medio, es muy común ver mecanismos electrónicos mal ubicados, sin orden ninguno.


Los profesionales del interiorismo solemos ponernos muy nerviosos viendo cables por todos lados ya que siempre hay formas de esconderlos para que el espacio luzca más ordenado y ordenado.




Obras gráficas mal ubicadas


Este es uno de los problemas más llamativos, nos sorprende cómo la gente

integra el arte en el espacio.

Creemos que hay dos errores principales: el primero es que, en general, tendemos a ponerlos en una posición muy alta, y en muchos casos desacoplados de los elementos circundantes. Otra cosa que nos llama la atención es cuándo existe una iluminación que no destaca la pieza por norma general al colocarla en la parte superior de la misma.

Una obra de arte es una pieza única, y en la mayoría de casos debería tener relevancia con respecto al resto de la decoración, le da personalidad y humaniza el espacio,

por tanto recomendamos escoger un enclave con las proporciones adecuadas

para que la pieza sea representativa.



Falta de discurso


Al llegar a muchas viviendas privadas te das cuenta de que han ido comprando cosas que les gustaban de manera independiente, pero que luego, al juntarlas, no ofrecen ningún tipo de diálogo. El problema surge cuando, a la hora de afrontar un espacio,

no se tiene una idea global, pensando, erróneamente, que su decoración es un cúmulo de piezas adquiridas de manera independiente. Primero, se debería pensar en la idea

y la personalidad que se quiere dar al proyecto, y luego materializar la idea en base

a una línea estructural unificada, esto no quiere decir que la mezcla de estilos no sea buena, o no lo veamos bien, todo lo contrario, la mezcla es fantástica siempre y cuando sepamos lo que queramos transmitir con ello.

Una de las reglas básicas del interiorismo es que los espacios deben hablar de las personas que lo habitan



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